En su participación en el programa Yo No Fui, Gustavo Lazzari trazó un panorama crudo de la situación económica actual. Según el empresario pyme, el país atraviesa un parate inevitable como parte de la transición hacia un nuevo modelo, pero el problema es que tanto trabajadores como pequeñas y medianas empresas llegaron a este proceso “averiados”, con deudas impagables y sin acceso a financiamiento.
Lazzari reveló que algunos empleados le han pedido directamente ser despedidos para poder cobrar indemnizaciones y así saldar compromisos financieros. “Hay trabajadores que prefieren perder el empleo antes que seguir atrapados en deudas con prestamistas informales”, señaló, alertando sobre el riesgo social que implica este fenómeno.
El economista subrayó que las tasas de interés llegaron a niveles exorbitantes, en algunos casos cercanos al 200%, lo que volvió imposible sostener créditos y préstamos. A esto se suma una caída del consumo masivo que ya acumula siete meses consecutivos en baja, con más de 5,5 millones de personas en mora.
Respecto al debate cambiario, Lazzari relativizó la discusión sobre el dólar y sostuvo que el verdadero problema es la pérdida de valor del peso. “Devaluar sin control solo traslada la inflación a los precios”, explicó, insistiendo en que la raíz de la crisis está en la moneda nacional y no en el tipo de cambio.
El empresario también cuestionó la carga impositiva en tarifas y la ausencia de políticas públicas que alivien el peso de la deuda. Para él, la transición económica requiere medidas urgentes que acompañen a las pymes y a los trabajadores, evitando que el sobreendeudamiento se convierta en un detonante social.
En síntesis, Lazzari plantea que la crisis actual no solo se mide en números macroeconómicos, sino en la vida cotidiana de millones de argentinos que enfrentan la disyuntiva entre conservar el empleo o buscar un respiro financiero a cualquier costo.