El fútbol argentino vivió una jornada que quedará marcada en la memoria de los hinchas. Deportivo Riestra consiguió una victoria histórica al derrotar 3-0 a Boca Juniors en su estadio, un resultado que no solo sorprende por la diferencia, sino también por la contundencia con la que el Malevo se impuso.
El encuentro comenzó con un Boca decidido a imponer condiciones, generando las primeras ocasiones claras. Sin embargo, Riestra golpeó primero: a los pocos minutos, Sánchez abrió el marcador con un cabezazo certero que descolocó a la defensa visitante. El golpe anímico fue inmediato y el equipo local aprovechó el envión.
Alonso amplió la ventaja con otro tanto de cabeza, evidenciando las falencias de Boca en el juego aéreo. El Xeneize intentó reaccionar, pero se encontró con un rival ordenado y un arquero Arce que respondió cada vez que fue exigido.
El momento más destacado llegó con Alexander Díaz, quien selló el 3-0 con una definición exquisita: una emboquillada que dejó sin reacción al arquero y que rápidamente fue catalogada como candidata al Premio Puskás. El golazo desató la euforia en las tribunas y marcó el punto culminante de una noche inolvidable.
Boca, pese a dominar la posesión y generar algunas oportunidades, nunca logró quebrar la resistencia de Riestra. Romero y Villa desperdiciaron chances claras que podrían haber cambiado el rumbo del partido, pero la falta de precisión terminó condenando al equipo de la Ribera.
Con este resultado, Riestra no solo suma tres puntos vitales en el arranque del campeonato, sino que escribe una página dorada en su historia: vencer a Boca por primera vez en su cancha y con una goleada que será recordada por años.
El Malevo demostró que, con orden, eficacia y confianza, se pueden lograr hazañas que trascienden lo deportivo. Para Boca, en cambio, la derrota expone debilidades defensivas y la necesidad de ajustar piezas si quiere pelear por el título.