La Selección de Túnez protagonizó uno de los movimientos más inesperados del Mundial 2026 al anunciar un cambio de entrenador en medio de la fase de grupos. Tras la dura derrota sufrida en el debut frente a Suecia, la federación decidió finalizar el ciclo de Sabri Lamouchi y apostar por la llegada de Hervé Renard, un técnico con amplia experiencia internacional y acostumbrado a afrontar desafíos complejos.

El entrenador francés fue presentado oficialmente en la previa del compromiso ante Países Bajos, correspondiente a la segunda jornada del Grupo F. Su desembarco se produjo apenas unos días después de la caída por 5 a 1 frente al conjunto sueco, resultado que dejó a los tunecinos en una situación delicada dentro de la competencia. Durante su primera conferencia de prensa como seleccionador, Renard explicó que la propuesta lo convenció de inmediato y destacó que todavía existen razones para creer en una clasificación a la próxima instancia del torneo. Con dos encuentros por disputar, el director técnico considera que el equipo aún tiene margen para revertir el panorama.

“Cuando la federación me contactó, no lo dudé ni un segundo, ya que quedan dos partidos en esta fase de grupos y el fútbol… mientras hay vida, hay esperanza, y además es una Copa del Mundo, es un evento excepcional. He tenido la suerte de participar ya en dos a nivel masculino. Y conozco la pasión que rodea a este evento y la motivación que uno debe aportar en una cita así. Así que eso es lo que me motivó a venir y sobre todo es un desafío que no es fácil, pero es un desafío motivador”, expresó el francés.

Renard llega con antecedentes destacados en selecciones nacionales y con una reputación construida a partir de importantes logros en África y Asia. Entre sus experiencias más recordadas aparece la histórica victoria de Arabia Saudita frente a la Argentina en el Mundial de Qatar 2022, un resultado que sorprendió al planeta futbolístico.

Más allá de las cuestiones tácticas, el nuevo entrenador remarcó que su prioridad inmediata será reconstruir la confianza del grupo y fortalecer la unión interna después de un inicio complicado. En ese sentido, destacó la importancia de consolidar una identidad colectiva para afrontar los desafíos que vienen.

“No creo que haya que detenerse demasiado en la nacionalidad de un entrenador, sino más bien en su personalidad. En lo que es capaz de aportar, bueno, yo tengo que aportar algo que sea positivo. Tenemos que ir todos en la misma dirección, como acabo de decir, tenemos que ser solidarios. Formar un grupo, formar un equipo. Esos son ingredientes que ciertamente faltaron durante ese primer partido y hay que recuperarlos rápido porque, bueno, porque no hay tiempo que perder”, señaló.

El DT también tuvo palabras para Sabri Lamouchi, a quien reemplazó en el cargo. Lejos de criticar la gestión anterior, mostró respeto por su colega y reconoció que la eliminación temprana suele terminar afectando primero a los entrenadores. “Cuando se deja una competición como él acaba de hacerlo, simplemente creo que hay que rendirle homenaje. Él fue quien pagó los platos rotos de ese primer partido fallido. Estoy convencido de que los jugadores lo saben y sienten tristeza por él. Pero siempre se dice esta frase: no se puede despedir a toda la plantilla y, por lo tanto, el que paga las consecuencias es el entrenador”, manifestó.

Pensando en el futuro inmediato, Renard también analizó el panorama general del grupo y se refirió a algunos de los rivales que considera más fuertes. Entre ellos destacó especialmente a Japón, selección a la que elogió por su crecimiento sostenido y por el nivel mostrado recientemente. “Para mí, Japón es el mejor equipo de Asia. Un equipo muy bueno. Sus partidos de preparación fueron fantásticos, con muy buenos resultados. El primer partido, empatar contra los Países Bajos, también tuvo una buena actuación. Conozco muy bien la calidad de este equipo, pero en este momento necesitamos centrarnos en nosotros mismos”, concluyó.

Con apenas unos días para trabajar y un escenario exigente por delante, el hombre que vaticinó el título mundial de la Scaloneta hace menos de cuatro años inicia una nueva aventura mundialista con el objetivo de cambiar la imagen de Túnez y mantener viva la esperanza de seguir compitiendo en la máxima cita del fútbol internacional.

FUENTE: MINUTO1