“Cada año, Mailín nos convoca a renovar la esperanza, a encontrarnos en comunidad y a mantener vivas nuestras tradiciones, en un clima de profunda devoción y solidaridad”, sostuvo el legislador, remarcando el carácter colectivo y espiritual que distingue a esta celebración.
Las palabras de Zamora reflejan el sentir de un pueblo que encuentra en Mailín no solo un espacio de encuentro religioso, sino también un símbolo de identidad cultural, donde la fe se mezcla con la historia, las promesas y las expresiones más genuinas de la tradición santiagueña.
En su mensaje, el senador también elevó un deseo para toda la comunidad: “Que el Señor de los Milagros de Mailín bendiga a todas las familias y nos acompañe siempre con salud, paz y esperanza”.
De esta manera, la festividad continúa consolidándose como uno de los pilares espirituales de Santiago del Estero, reafirmando valores como la solidaridad, la unión y la esperanza en tiempos donde la fe se vuelve un refugio para miles de creyentes.