El empresario fue beneficiado por presentar problemas de salud, al igual que su padre. Hubo fuertes cruces con la fiscal.
El empresario Ramiro Petros obtuvo este miércoles el beneficio de la prisión domiciliaria, con la condición de cubrir una fianza de $50 millones, mientras continúan las investigaciones por varias causas por estafa en su contra, que tienen como coimputada a su expareja, Soledad Castelli.
La resolución fue tomada por el juez de Control y garantías, Héctor Salomón, tras una audiencia por momentos caldeada, con numerosos cruces entre Petros y la fiscal Luciana Jacobo, que llevaron al magistrado a advertir en varias ocasiones que la suspendería si no se atemperaban los ánimos del acusado.
El juez tuvo en cuenta los informes forenses sobre problemas cardíacos del imputado, como así también de salud de su padre, el médico y exministro de Salud, Ernesto Petros.