El presidente del parlamento Jorge Rodríguez confirmó la nueva cifra que actualizó la que había informado la presidenta interina del país, Delcy Rodríguez, en la mañana de este viernes.

La mandataria hizo el anuncio rodeada de funcionarios y de oficiales militares, mientras daba la bienvenida a equipos de rescatistas que llegaban de todo el mundo. El estado de La Guaira fue el más afectado por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 .

En ciudades de todo el norte de Venezuela, los vecinos se ayudaban mutuamente a excavar entre los escombros para buscar a sus seres queridos. Se espera que el número de víctimas aumente, con miles de personas reportadas como desaparecidas y con frenéticos esfuerzos de rescate en curso.

En el sitio web no oficial Desaparecidos Terremoto Venezuela se reportaron para 14 de este viernes alrededor de 50.000 personas no localizadas, mientras que más de 9244 ya fueron ubicadas.

La Organización Internacional para las Migraciones dijo que hasta 6,76 millones de personas en Venezuela podrían verse afectadas por los sismos, unos dos millones solo en Caracas. Loyce Pace, directora regional de la Cruz Roja Internacional para las Américas, afirmó que “la gente todavía está aterrorizada de volver a entrar a lo que eran sus hogares”. Los heridos eran rescatados cubiertos de polvo y sangre, y entre ellos había muchos niños. La televisión estatal venezolana mostró imágenes dramáticas de rescates, incluido el de una mujer que quedó atrapada bajo una losa de cemento, con solo un pie descalzo asomando, antes de que los rescatistas la sacaran con vida. Sin embargo, al principio apenas se vieron equipos de búsqueda gubernamentales fuera de la capital, Caracas.

La región costera de La Guaira, al norte de la capital, fue la que más sufrió. Allí se encuentra el principal aeropuerto del país, que fue cerrado debido a los daños, lo que complicó los esfuerzos de ayuda.

Muchos quedaron atónitos el jueves por la mañana al ver edificios reducidos a esqueletos, muebles colgando de las ventanas y helicópteros sobrevolando la zona. Muchos edificios quedaron aplastados y en las calles se abrieron con grietas. /La Nación