Bajo un impresionante operativo de seguridad, Tony Janzen Valverde Victoriano, más conocido como “Pequeño J”, es trasladado desde Perú hacia Argentina, donde llegará este lunes para ser indagado como principal acusado del triple crimen de Florencio Varela en el que fueron asesinadas Lara Gutiérrez, Morena Verdi y Brenda del Castillo.

El operativo de extradición comenzó en horas de la madrugada, cuando el Instituto Nacional Penitenciario del Perú (INPE) hizo la entrega del detenido a personal de Interpol.

Vestido con ropas blancas y completamente rapado, Pequeño J fue llevado al Aeropuerto Internacional Jorge Chávez de Lima en una camioneta bajo estrictas medidas de seguridad y rodeado por personal policial.

Una vez allí, fue sometido a una serie de trámites para continuar con el proceso de extradición y abordar un avión que lo traerá hasta el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Su llegada está prevista para este mediodía.

Una vez en Buenos Aires, será puesto bajo custodia de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y de la Policía Federal Argentina. Su primera declaración está prevista para el martes ante el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N°2 de Morón, a cargo del juez Jorge Ernesto Rodríguez.

Pequeño J fue detenido el 30 de septiembre de 2025 en la zona de Pucusana, a unos 70 km al sur de Lima. Se encontraba prófugo tras ser acusado de ser el autor intelectual del triple femicidio de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Morena Gutiérrez en Florencio Varela, Argentina.

La captura fue realizada por la Policía Nacional de Perú en colaboración con la Policía Bonaerense de Argentina. Fue localizado mientras se dirigía a encontrarse con un colaborador en una plaza.

Pequeño J y el triple crimen de Florecio Varela “Pequeño J” es considerado miembro de un plan criminal organizado por integrantes de una estructura vinculada al narcotráfico para recuperar droga presuntamente sustraída a la organización.

De acuerdo con la investigación, aquel 19 de septiembre de 2025, Morena Verdi, Lara Morena Gutiérrez y Brenda Loreley del Castillo fueron captadas mediante engaños en Ciudad Evita y subidas a una camioneta bajo el pretexto de asistir a una fiesta. Sin embargo, fueron trasladadas a una casa ubicada en la calle Chañar 702 de Florencio Varela.

Una vez allí, las víctimas fueron golpeadas, torturadas y finalmente asesinadas. Sus cuerpos fueron enterrados en el mismo lugar y la camioneta apareció incendiada.