Ante una multitud en la Plaza de San Pedro, el Pontífice pidió deponer las armas y anunció una vigilia de oración para el 11 de abril.
El papa León XIV exigió el cese inmediato de las hostilidades globales y una transformación profunda de las conciencias en un mensaje que sacudió los cimientos del Vaticano durante la celebración del domingo de Pascua.
Desde el balcón central de la Basílica Vaticana, el Pontífice pronunció el tradicional mensaje a la ciudad y al mundo, e imploró a Dios "que conceda su paz a un mundo asolado por las guerras y marcado por el odio y la indiferencia".
Asimismo, hizo un llamado a la "conversión" a la paz, advirtió sobre el riesgo de la indiferencia ante la muerte de miles de personas e invitó a todos a participar en un momento de oración en la Basílica Vaticana el próximo sábado 11 de abril. “¡Que quienes empuñan las armas las depongan! ¡Que quienes tienen el poder de desatar guerras elijan la paz! ¡No una paz forjada por la fuerza, sino por el diálogo! ¡No por el deseo de dominar a los demás, sino por el encuentro!”, exclamó con voz firme.