La abogada e influencer santiagueña, Agostina Páez, volvió hoy a hablar tras semanas en silencio, a través de un mensaje de voz donde se disculpó por los gestos racistas que le valieron la apertura de una causa judicial en Brasil.

“He cometido un error del cual he aprendido. He tenido una reacción equivocada dejándome llevar por el enojo y estoy pagando las consecuencias de eso. Pido disculpas a quien pueda haberse sentido ofendido”, expresó.

La abogada santiagueña de 29 años, investigada en Río de Janeiro por injuria racial luego de realizar gestos que imitaban a un mono frente al personal de un bar de Ipanema, decidió este martes dar un giro de 180 grados. Tras un largo período de hermetismo, Páez –quien volvió a manifestarse con un arrepentimiento público– optará por una nueva estrategia para intentar destrabar su retorno a la Argentina.

El cambio de rumbo se selló tras una reunión de dos horas en Río, donde la joven permanece con una tobillera electrónica en un barrio alejado de la zona turística, con la abogada brasileña Carla Junqueira. Esa letrada asumió formalmente la representación tras una ruptura con el abogado anterior, Ezequiel Roitman, a quien Páez revocó el poder debido a discrepancias en la estrategia de defensa.

Carla Junqueira y Thelma Fardín:

La elección de Junqueira no es casual: la letrada fue quien lideró la querella de Thelma Fardin, logrando la histórica condena de Juan Darthés en la justicia brasileña. “Voy a cambiar completamente la estrategia. Dejaré de enfocarme en el fondo de la acción. Ya no vamos a discutir si lo hizo o no. Ella lo hizo, se equivocó y cometió un delito”, explicó Junqueira en una entrevista con este diario.

La nueva táctica busca humanizar a la acusada frente a una opinión pública brasileña que ha seguido el caso con indignación. “Ella está pagando un precio carísimo. No sale de la cama y está bajo terapia constante”, señaló la letrada, describiendo a Páez como una joven “fragilizada” que ha perdido sus trabajos y contratos como influencer tras el episodio. Según la defensa, aunque la medida cautelar le permite ciertas salidas, Páez no tiene “coraje” de salir a la calle debido a múltiples amenazas recibidas.

En el mensaje de audio difundido por La Nación, Páez buscó enviar un mensaje conciliador: “Esto ha sido y es un aprendizaje muy difícil, pero importante en mi vida y espero que sirva de ejemplo para los argentinos”.