La justicia brasileña ordenó la detención de Agostina Páez, la abogada santiagueña que hizo gestos racistas a los empleados de un bar en Ipanema, Brasil, y que se encontraba con tobillera electrónica para impedir su salida de ese país. Al precipitarse su situación, se supo que su padre, el empresario Mariano Páez, viajará al vecino país para acompañar a su hija.

Por otro lado, su abogado Sebastián Robles indicó que se reunirá con sus pares de la defensa brasileña para interponer un hábeas corpus, con el fin de requerir que se le mantenga la detención domiciliaria y no sea trasladada hacia una cárcel o comisaría.

La medida, solicitada el miércoles por el Ministerio Público de Río de Janeiro, se apoyó en un posible “riesgo de fuga” de la influencer santiagueña de 29 años, lo que fue considerado por su defensa como “una medida exagerada, ya que Agostina siempre estuvo a derecho y a disposición cada vez que la llamaron”.

La propia Páez, tras recibir la notificación de la resolución judicial, publicó este jueves a la tarde un dramático video en su cuenta de Instagram en el que expresa: “Estoy desesperada, estoy muerta de miedo y hago este video para que se hagan eco de la situación que estoy pasando”.

En una breve aparición de 22 segundos, la influencer pidió ayuda: “Soy Agostina Páez, acusada de injuria racial en Brasil. En este momento he recibido una notificación que hay una orden de detención para mí por peligro de fuga, siendo que tengo una tobillera electrónica puesta y que estoy a disposición de la Justicia desde el día 1. Se están vulnerando todos mis derechos”.

En su defensa, Páez esgrimió que habían sido una respuesta a agresiones y a un intento de estafa “porque nos querían cobrar tragos y consumos que no habíamos hecho”, indicó la abogada.

La joven está acusada de racismo y discriminación. La figura penal que se le imputa es la de “injuria racial”, la cual prevee de 2 a 5 años de prisión. La Justicia de Brasil fue escalando en sus acciones: la primera medida fue impedirle la salida del país; luego, la colocación de una tobillera electrónica, el rechazo a todos los planteos que la defensa de Páez iba promoviendo. Finalmente, ahora, la orden de su detención.

Según se supo, los tribunales de Río de Janeiro dieron curso a la solicitud para que Páez sea detenida y trasladada a una prisión de ese estado brasileño. Por eso, ahora deberá transitar todo el proceso hasta el juicio privada de su libertad.