La Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y de la Salud de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) firmó un convenio de cooperación con la Asociación Civil El Ceibal, con el objetivo de impulsar acciones conjuntas de extensión, investigación y vinculación territorial junto a comunidades campesinas e indígenas de la provincia.
El acuerdo fue rubricado por la decana de la Facultad, Sandra Moreira; y la vicedecana, Carla Ferreyra; junto a la presidenta de la Asociación Civil El Ceibal, María Elena Orellana, y su coordinadora general, Cintya Ponce.
Del acto también participaron el director del Instituto de Lingüística, Folklore y Arqueología (ILFyA), Carlos Bonetti; el secretario de Extensión, Vinculación y Transferencia, Sergio Boleso; además de docentes, investigadores, becarios y estudiantes de la institución.
La iniciativa busca consolidar líneas de trabajo conjunto que permitan fortalecer la extensión universitaria a partir de un diálogo permanente entre los conocimientos académicos y los saberes construidos por las comunidades en sus territorios.
En ese marco, la decana Sandra Moreira destacó la importancia de generar espacios de articulación que fortalezcan el vínculo entre la universidad pública y las organizaciones sociales.
“Este convenio representa una manera de entender la universidad desde el compromiso con la realidad social. Creemos en una educación superior que dialogue con los territorios, que aprenda de los saberes comunitarios y que contribuya a la construcción colectiva de conocimientos al servicio de quienes más lo necesitan”, expresó.
La propuesta apunta a promover investigaciones, actividades de extensión y procesos formativos que permitan comprender las realidades territoriales desde una mirada integral, considerando sus dimensiones históricas, culturales, sociales y ambientales.
Asimismo, se busca generar herramientas que contribuyan a la defensa de la tierra, de los bienes naturales y de las identidades culturales de las comunidades campesinas e indígenas.
Por su parte, la vicedecana Carla Ferreyra resaltó el valor estratégico de este tipo de alianzas en el contexto actual. “En tiempos en los que las universidades públicas enfrentan enormes desafíos, estos acuerdos cobran un significado especial. Reafirman nuestro compromiso con la educación pública, con la producción de conocimiento situado y con el acompañamiento a las comunidades que sostienen una parte fundamental de nuestra identidad provincial”, señaló.
Uno de los ejes centrales del convenio está vinculado al acompañamiento de las juventudes rurales que acceden a la educación superior, promoviendo que puedan fortalecer sus trayectorias académicas sin perder el vínculo con sus comunidades de origen.
“Entendemos que la universidad no viene a reemplazar los saberes ancestrales, sino a dialogar con ellos y enriquecerlos. Queremos que los jóvenes encuentren en la formación universitaria una herramienta para potenciar sus proyectos de vida y contribuir al desarrollo de sus territorios”, agregó Ferreyra.
Desde la Facultad destacaron además que este acuerdo tiene antecedentes concretos de trabajo conjunto. Su gestación comenzó en febrero de este año, tras las inundaciones provocadas por el desborde del río Salado, cuando el Instituto de Lingüística, Folklore y Arqueología, a través de Carlos Bonetti, articuló acciones de acompañamiento junto a El Ceibal para asistir a las familias afectadas.
Esa experiencia fortaleció los vínculos entre ambas instituciones y abrió el camino para la formalización de una alianza que busca profundizar el compromiso social de la universidad pública y su presencia activa en los territorios.