La presencia del presidente y sus ministros en un informe de gestión en el Congreso no tiene precedentes.
En el marco de un férreo operativo de seguridad con intervención de la Casa Militar, el Gobierno prepara una demostración de apoyo descomunal para blindar a su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a quien le tocará la compleja tarea de presentar el informe sobre la marcha de la gestión en medio de los escándalos judiciales por su situación patrimonial, con una oposición que huele sangre y que lo esperará en el recinto de la Cámara de Diputados con los colmillos afilados.
A la presencia confirmada de Javier y Karina Milei en el palco central, se agregó la novedad de que el presidente y su hermana pidieron que el Gabinete en pleno esté presente en los balcones del primer piso del recinto, para el inicio de la sesión previsto a las 10.30 hs.
También dirán presentes los senadores nacionales del bloque que comanda Patricia Bullrich, supo la Agencia Noticias Argentinas de altas fuentes de Presidencia de Diputados. Toda la carne al asador.
Un rato antes de tomar lugar en el hemiciclo para dar su informe inicial, Adorni pasará por el despacho del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, para la foto que ya se hizo costumbre cada vez que un ministro se presenta en el Congreso.
Cerca de las 10 hs, el presidente estará llegando junto a la secretaria general de la Presidencia, y se acomodarán en el palco principal, justo enfrente de donde le tocará hablar a Adorni. Se prevé que el presidente no se quedará hasta el final de la sesión.
La oposición sospecha que de la mano de semejante despliegue institucional el oficialismo hará un abuso de exhibición militante y partidario, con una escenografía más propia de una Asamblea Legislativa que la de un informe de gestión.
“Habrá entre 100 y 200 invitados institucionales”, explicaron las fuentes de la presidencia de Diputados a las que la Agencia Noticias Argentinas tuvo acceso.
La explicación no logró despejar la duda respecto de si esos invitados no se convertirán en fervorosos militantes aplaudidores, como suele ocurrir.
Desconfiados, los diputados nacionales Maximiliano Ferraro, Mónica Frade y Esteban Paulón le enviaron sendas cartas a Menem para que aclare si los invitados llenarán los palcos de militantes. No hubo respuesta oficial.
En el bloque de Unión por la Patria hubo una reunión la semana pasada entre una docena de legisladores para ver si se podía unificar una estrategia para abordar al funcionario.
Las gestiones fracasaron: mientras algunos sostenían que había que concentrar el interrogatorio en los asuntos vinculados al presunto enriquecimiento ilícito del funcionario aprovechando que el tema sigue candente en la opinión pública, otros consideraron que se trataba de una táctica equivocada, porque Adorni podía aprovechar para recordar los casos de corrupción del kirchnerismo, metiendo a todos en el mismo barro.
Como resultado de estas discrepancias, no habrá un orden inteligente para acorralar a Adorni y el asunto quedará al libre albeldrío, con pronóstico de caos.