Se constató una desaceleración de la actividad, con menos viajes, estadías más cortas, gasto real en baja y escapadas de cercanía, dice un relevamiento de CAME.
"El fin de semana largo del Día del Trabajador mostró una desaceleración en la actividad turística. Se viajó menos, con estadías más cortas (dos días en promedio) y un gasto real en baja. Predominaron las escapadas de cercanía”, destacó un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Ese panorama, en línea con los datos económicos que reflejan una caída bastante extendida del consumo, fue el dominante pese a que, destaca el informe de la central empresaria, se organizaron numerosos eventos en todo el país. “Traccionaron, pero que no alcanzaron para motorizar a un segmento del turismo que tiene su ecuación de ingresos más comprometida”, dice CAME.
Con números más precisos, el informe señala que se trató del cuarto fin de semana largo del año, en el que se movilizaron 1.066.464 turistas en todo el país, generando un impacto económico directo de $ 235.008 millones en alimentos, bebidas,